Santiago Robles

Carpa orgánica de La Soledad

Orgánico, ca. Adj. Dicho de un cuerpo que está con disposición o aptitud para vivir.

El proyecto Carpa orgánica de la Soledad, propicia un vínculo con un grupo de trabajadoras sexuales de la Plaza de la Soledad de la Merced, mediante la realización de distintas actividades basadas en el establecimiento de relaciones horizontales que atiendan intereses comunes. Se realiza al interior de una carpa instalada en el espacio público de la plaza, punto de reunión con el grupo de trabajadoras sexuales, que se articula en torno a tres ejes temáticos específicos: el tiempo, el espacio y la energía.

1. Tiempo. La primera actividad se realiza en un ambiente de familiaridad y cercanía en el que las trabajadoras sexuales se peinan, se cortan el cabello o se pintan y decoran las uñas, mutuamente. Este acto, es en sí mismo una forma distinta de pasar el tiempo; que implica un discreto acortamiento de distancia entre quien extiende la mano y quien la toma, al conversar y compartir historias en ese momentáneo encuentro, las participantes se re-conocen al escuchar y enunciar experiencias personales.

2. Espacio. A través de dibujos, las trabajadoras sexuales comparten representaciones de paisajes que habitan en sus recuerdos, pues la mayoría de ellas son originarias de otros estados del país. En un segundo momento, experimentan física y emocionalmente su entorno inmediato (la plaza de La soledad) generando una descripción gráfica. Establecen así una relación entre el cuerpo, el espacio y la memoria, entre el lugar de origen y el de residencia. A través de sus trazos revelan historias personales que se vuelven colectivas.

3. Energía. En esta fase del proyecto se desarrolla un espacio de exploración, descubrimiento y restitución de la función social de una plaza pública. Bajo la premisa todos cocinamos, todos comemos, se comparten alimentos -la fuente primordial de energía- y se involucra una diversidad de personas que intercambian objetos e historias personales, guisos y recetas, a través de las cuales se generan nuevas relaciones, vínculos afectivos, diálogos, y aprendizajes entre conocidos y desconocidos. En este sentido, el encuentro funciona como un espacio en el que se reactiva la escucha, la valorización de la diversidad y la diferencia.

Las experiencias vividas en el espacio público se traducen en distintos formatos dentro del recinto expositivo: crónicas, registros visuales de las actividades (fotografía, collage, dibujo) y piezas realizadas de forma colaborativa.

La fase final sucede durante un evento en Ex-Teresa donde se invita a compartir la preparación y consumo de alimentos con el público, conformando una comunidad efímera en la cual las participantes puedan socializar sus experiencias vividas en la Carpa orgánica de La Soledad.

Santiago Robles (México, 1984)

Su trabajo se centra en las relaciones aleatorias y temporales que se generan en el espacio público y las acciones colectivas. Desde principios del 2015, ha desarrollado una serie de colaboraciones con trabajadoras sexuales y personas que viven en condición de marginalidad e indigencia en el barrio de la Merced del Centro Histórico de la Ciudad de México. Estudió Diseño y Comunicación Visual en la Facultad de Artes y Diseño (UNAM), en la Art Students League de Nueva York y en las Clínicas para la Especialización en Arte Contemporáneo de Oaxaca, UABJO-Centro Cultural La Curtiduría.

Su trabajo artístico incluye arte de acción, arte visual, gráfica, intervencionismo, mural, diseño editorial e ilustración. Ha expuesto en países como España, Brasil, Estados Unidos de América e Italia. Es cofundador de Malpaís Ediciones. Actualmente cursa un Posgrado en Artes Visuales y es becario del programa Jóvenes Creadores 2015-2016 del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes

www.santiagorobles.info